martes, 19 de julio de 2011

Una situación confusa y molesta

El affaire que viven los señores Roberto Grimaldo y Anselmo Moreno trae a los fanáticos del boxeo panameño algo confuso y molesto. Confusos porque realmente no comprenden del porqué de la pelea de este binomio, que desde el inicio de su relación mostró que existía algo mucho más estrecho que solo el interés comercial, y molestos porque al final lo único que traerá este problema es el descalabro de una exitosa carrera.

Panamá es un país de deportista por excelencia, así es que quienes siguen la actividad boxística conocen perfectamente lo que está aconteciendo y que existen intereses de otras personas, unas muy allegadas al súper campeón gallo, para alejarlo de quien hasta ahora ha sido su mentor.

La confusión de los fanáticos se registra por el hecho de que no se haya dado un acercamiento, un punto de entendimiento, entre estas dos personas que tuvieron tan estrecha relación, desde que “Chemito” Moreno apenas era un chavalo, como dirían los nicaragüenses, y cuando aún no se percibía que llegaría a ser algo más que un buen prospecto.

Todos nos preguntamos porqué este acercamiento no se llegó a dar cuando se registraron los primeros vientos de enemistad, cuando surgieron las primeras indirectas, las primeras molestias por parte de Moreno y que fueron publicadas a ocho columnas en las secciones deportivas de los diarios locales.

Algunos aducen que todo empezó cuando el doctor Grimaldo se negó a aceptar un contrato millonario con la empresa estadounidense Golden Boy Promotion, que llevaría a Chemito a un posible mega encuentro con el filipino Nonito Donaire.

Otros alegan que las diferencias surgieron mucho antes y más que todo por la relación amical entre el monarca panameño con algunas personas, que buscaban afanosamente la manera de resquebrajar la relación que existía entre el púgil y su apoderado, para cosechar en río revuelto. Y parece que lo han logrado.

Los fanáticos están molestos porque están conscientes, como parece no estarlo el campeón mundial, de que su carrera llegó al punto anhelado porque había confianza, lealtad y amistad entre él y su equipo de trabajo, incluyendo a su apoderado, premisas importantes para que uno se hiciera cargo administrativamente de la carrera y el otro de la parte más técnica, la más agotadora.

Es decir, había un trabajo en equipo.

Trabajo que algunos piensan no volverá a repetirse, así cambie “Chemito” Moreno de equipo de trabajo, porque quienes están detrás de toda esta anómala situación no creen en el monarca mundial como un ser humano ni mucho menos en su bienestar, sino como en una máquina de hacer dinero, que podría traerles pingüe ganancias.

Al final, todo esto en detrimento de la ascendente carrera del púgil de 25 años.

Definitivamente que creemos que si en algún momento el púgil sintió que estaba siendo perjudicado por su apoderado, debió tomar cartas en el asunto y conversar con el doctor Grimaldo al respecto y, si en última instancia esta acción no lo satisfacían, entonces llevar el caso a la Comisión de Boxeo de Panamá, entidad creada para solventar este tipo de problemas y, sobre todo, para velar principalmente porque los intereses de los boxeadores sean resguardados.

En síntesis, existen mecanismos mucho más idóneos para tratar este caso de desavenencia contractual que los medios de comunicación y los tribunales de justicia, pero en este caso en particular las cartas ya están puestas sobre la mesa.

Es lamentable que este tipo de situaciones se sigan dando en el deporte, fundamentalmente en el boxeo, un negocio donde el único sacrificado es el atleta, porque mecenas hay pocos, y donde en un bajísimo porcentaje se logran los éxitos que hasta ahora ha obtenido “Chemito” Moreno. Ojalá mantenga esa fortuna.

lunes, 9 de mayo de 2011

La pelea esperada

Realmente no creo que nadie, salvo los que lucran con los mega combates, esperaban el pleito entre Manny Pacquiao y Shane Mosley. Bueno, a decir verdad frente a la pobre oferta de grandes batallas en el mundo del boxeo, este pleito servía como distracción.

Pero todos sabían su desenlace y no porque Pacquiao fuera todo un fuera de serie. Es cierto, es buen boxeador, valiente, fuerte y uno de los mejores de la época y ya algunos lo tildan del mejor púgil asiático. Todos sabíamos o estábamos casi seguros del desenlace, su victoria inobjetable, porque es la figura del momento, y Mosley alguien que un día fue y que podía dar un espectáculo, aunque muy pobre.

Y es que todos esperan que Floyd Mayweather se calce los guantes y de una vez por todas se decida a pelear y, mientras esto sucede, a Pacquiao hay que mantenerlo activo y viva la llama de que hoy, es el mejor del mundo.

No hay duda de que es la pelea esperada. Como aconteciera en los años 80, cuando el mercado era fijado por hombres como Sugar Ray Leonard, Tommy Hearns, Marvin Hagler y Roberto Durán, entre otros, los pesos chicos dan las órdenes en el mercado, aunque hoy a diferencia de aquella época existan más organizaciones que dicen manejar este negocio y una cantidad de campeones mundiales que no hace falta conocerlo, porque es muy posible que el día de mañana ya sea un ex campeón del mundo.

Es por ello que hay que mantener en alza al diputado filipino, recrear a quien no conozca que ha obtenido ocho títulos, invariablemente en diferentes categorías y divisiones. Esto hoy para el exigente mercado, léase cadenas de TV por Cable, no importa, siempre y cuando haya un púgil con el carisma y el empuje necesario para vender a un público ávido de buen boxeo y otro, también preocupado, por hacer negocio.

Por ello se celebró el encuentro Pacquiao-Mosley, a pesar del modesto récord que mostraba el estadounidense en los dos últimos años. Esto fue echado a un lado y comenzó el marketing a funcionar porque al final, los Cottos, los Margaritos, los Mayorgas y otros tantos boxeadores de baja alcurnia no estaban disponibles.
Fue así del porqué se celebró la pelea. ¿Sobre el resultado y cómo se desarrolló? Esto no importa, porque al final ganó quien estaba previsto que lo hiciera y en este negocio eso es lo que importa.

sábado, 23 de abril de 2011

“Pelenchín” y “Chemito” al ruedo

Panamá se ha convertido desde hace mucho tiempo en la capital del boxeo latinoamericano y es que salvo México, el enorme país norteño, no hay otro país donde se realicen más pleitos de títulos mundiales y regulares que en este.

Apenas vamos a cumplir el cuarto mes del año y ya vamos por unas diez cartillas boxísticas, una de ellas de doble cartelera mundial, y los empresarios siguen anunciados próximos compromisos, lo que es un buen augurio para quiénes viven de esta industria.

No obstante, es preciso tomar en cuenta un detalle que no beneficia para nada y es el hecho de las largas “paras” que tienen nuestros principales pugilistas, entre ellos, Celestinos “Pelenchín” Caballero y Anselmo “Chemito” Moreno, quienes ya tienen muchos meses de que no se encierran en un cuadrilátero ni siquiera para un pleito de preparación.

El anuncio que acaba de hacer el promotor Rogelio Espiño de que ambos verán acción en junio próximo es importante, porque el boxeo es un negocio para hacer dinero en el menor tiempo posible y, en ese sentido, a Caballero por lo menos ya no le queda mucho tiempo de vida activa.
En el caso de Caballero viajará a Mendoza, Argentina, donde le disputará el título pluma de la AMB al argentino Jonathan Barros, el mismo que noqueó en diciembre pasado al local Irving Berry para hacerse de este título.

Después de varias semanas de negociaciones, de propuestas y contrapropuestas, el pleito mandatario se realizará en Mendoza, aunque todos hubieran preferido que se realizara en la capital panameña, sobre todo el promotor que quizás hubiera resarcido un poco con el patrocinio local el pago de la bolsa del campeón del mundo.

En cuanto a Chemito, verá acción aquí ante el ex campeón mundial mosca venezolano, Lorenzo “Lencho” Parra, quien después de ser noqueado por Caballero en un pleito donde estuvo en juego la corona súper gallo de la AMB, decidió volver a la división inmediatamente inferior.

Este encuentro fue promocionado el pasado año con otra promotora que iba a presentarla en febrero pasado, pero aparentemente la falta de fondos se lo impidió, lo que llevó después a una serie de situaciones en la que estuvieron involucrados Moreno y su apoderado, Roberto Grimaldo, porque supuestamente hubo una oferta para que firmaran con Golden Boy Promotions por 1.2 millones de dólares, y no se firmó.

Al final, el empresario Espiño volvió a traer al tapete la pelea con Parra, un púgil bastante accesible desde todo punto de vista y que cuenta con la venia de los dueños de la AMB, que también son venezolanos, y la pelea se realizará el 18 de junio en la Arena Roberto Durán.

Ambos encuentros marcarán la inactividad de ambos panameños, ya que por un lado es seguro el pleito en Mendoza el 17 de junio próximo, y por el otro, si Lencho Parra no está listo, traerán a otro para sustituirlo.

viernes, 11 de marzo de 2011

Una pelea a la distancia

La posibilidad de que el campeón panameño, Anselmo “Chemito” Moreno, se encuentre en un cuadrilátero con el filipino Nonito Donaire pareciera estar muy cerca. Tal vez las circunstancias de hoy no permitan un encuentro de manera inmediata, pero todo hace entrever que algún día se verán las caras.

Moreno es posible que no tenga el cartel de otros adversarios, como aconteció, por ejemplo, con el mexicano Fernando Montiel, la más reciente víctima de Nonito, pero tiene calidad y un crédito como campeón mundial de las 118 libras que es muy importante, sobre todo para un púgil como el filipino que busca un lugar entre los grandes, como acontece con su compatriota Manny Pacquiao.

Pero las distancias por ahora son muy grandes, principalmente económicamente, por las personas que están cerca de Donaire y de quiénes cuidan los intereses del panameño. Bob Arum es uno de los más grandes magnates del pugilismo mundial, algo que no pueden decir los que manejan los intereses de Moreno.

Es por ello que, si el encuentro no llega a darse en los próximos meses, sería recomendable que el campeón panameño realizara un par de buenas defensas y cuando digo buenas, no solo hablo de ganar de manera inobjetable sino de hacerlo muy cerca del mercado americano, que es la que al final podría decidir su posible pleito con el filipino y la posible bolsa que ganaría por ello.

Y es que la pelea aún está en veremos porque Moreno y sus manejadores sienten que la bolsa de 300 mil dólares que le han ofrecido no es digna de un súper campeón como es reconocido por la Asociación Mundial de Boxeo.

Posiblemente esto sea verdad, pero las oportunidades se toman en la primera de cambio y una bolsa de 300 mil dólares es muy buena, máxime si esto va casado con una presentación ante el exigente mercado americano.

Además, es importante recordar que en estos tiempos los títulos no son tan atractivos como antes, sobre todo si en la otra esquina está un púgil con un gran carisma y un excelente respaldo promocional y comercial.

En mi opinión, a Chemito le ha llegado la gran oportunidad y no debe desaprovecharla porque Nonito está dispuesto a encerrarse con él en un cuadrilátero, buscando grandes e importantes victorias y una frente al súper campeón de la AMB, que tal vez para su ego personal le sería muy útil.

Es decir, que los dos están frente a una gran oportunidad. Para el panameño Moreno entrar de una vez por toda al mundo del estrellato como es el sueño de todo boxeador, mientras que para Donaire es ser el número uno del mundo luego de pasar por encima de todos los que se oponen a ese cometido.

domingo, 30 de enero de 2011

Panamá, sede del mundial de béisbol

La noticia ha contentado a muchos. Será la primera vez que Panamá organice un campeonato mundial de béisbol y no solo será un torneo de nivel universal sino que será uno muy especial, si es que se deciden a casarlo con la primera fase del Clásico Mundial de la Major League Baseball.

La sede se obtuvo el pasado sábado 29 de enero en La Habana, donde se reunión el comité ejecutivo de la Federación Internacional de Béisbol (IBAF), que además tuvo que analizar la oferta de Venezuela para también celebrarlo a finales de este año.

Aunque aún no se conocen los pormenores de lo que será este torneo, previsto para finales de septiembre y principios de octubre, se habla de la posibilidad de que la IBAF le venda a la Major League Baseball de que este torneo sea una primera fase del Clásico Mundial.

Actualmente, la Oficina del comisionado de las Ligas Mayores, Bud Selig, se prepara para definir cómo se presentará la tercera versión del Clásico Mundial. En las dos primeras ocasiones fueron hechas por invitación y en la misma se participó por zonas, principalmente con los países que no solo están vistos como los más desarrollados en esta disciplina sino que también tienen una significativa representación en el béisbol de las Ligas Mayores.

Por América participaron: Estados Unidos, México, Canadá, Puerto Rico, República Dominicana, Cuba, Panamá y Venezuela, mientras que por Europa, Oceanía, África y Asia estuvieron Italia, Holanda, Australia, Sudáfrica, China, Taiwán, Corea del Sur y Japón.

Ahora, la IBAF promueve la necesidad de que participen muchos más países en lo que es la primera fase del Clásico, como parte de un seguro de venta necesario para que el Comité Olímpico Internacional (COI) vuelva a considerar a este deporte dentro del programa olímpico, eliminado de los Juegos Olímpicos a partir de Londres 2012, misión en la que están hermanados tanto la organización pelotera internacional como la Major League Baseball.

Según se ha conocido, en una primera fase participarían los últimos cuatro equipos en la tabla de posiciones de la versión anterior, que en este caso son: Taiwán, Sudáfrica, Canadá y Panamá, quienes se eliminarían con otros 12 que entrarían por primera vez a la competencia.

El béisbol entró al programa olímpico en 1992 y fue retirado en 2005 y podría aspirar a volver al programa en 2020, pero para ello debe ser considerado dentro de un grupo de deportes que serán escogidos este año por el COI.

Definitivamente que organizar el campeonato mundial, algo que solo habían hecho México y Nicaragua en Latinoamérica, ya es un logro, pero que además de ello tenga un sabor a Clásico Mundial, subiría enormemente el nivel de competencia, uno de los detalles por los que los torneos mundiales de la IBAF han perdido algo de popularidad.

Ahora bien, si solo es el campeonato mundial sería un gran reto para los organizadores y Panamá tendría que demostrar una gran estructura organizativa, tal como aconteció para el torneo preolímpico de béisbol en 2oo3, y esto indica que los equipos de trabajo, por la premura del tiempo, tienen que ser nombrados en este mes de febrero.